English Version at the end

El contexto internacional actual muestra señales claras de un cambio profundo en la economía global. Estados Unidos busca recrear la prosperidad económica vivida durante las décadas de los 50 y 60 mediante la reindustrialización y la relocalización de cadenas productivas. Sin embargo, esta estrategia enfrenta desafíos significativos en una era marcada por la automatización y la Inteligencia Artificial, tecnologías capaces de sustituir empleos manufactureros tradicionalmente intensivos en mano de obra.

Según un reporte del World Economic Forum (2023), alrededor de 85 millones de empleos podrían ser desplazados por la automatización y la AI los próximo 5 a;os, especialmente en sectores manufactureros e industriales. Mientras tanto, China ha optado por una estrategia de alto valor agregado, desarrollando tecnología e innovación para liderar este nuevo orden mundial económico.

En este escenario, nosotros como mexicanos enfrentamos tanto desafíos como oportunidades. Durante décadas, nuestro país se ha beneficiado significativamente del comercio con Estados Unidos, alcanzando en 2023 un intercambio comercial de aproximadamente 864 mil millones de dólares, según datos del Departamento de Comercio de EE.UU. Pero frente a la automatización masiva de la producción manufacturera y la pérdida potencial de empleos tradicionales, necesitamos urgentemente reorientar nuestro enfoque hacia industrias menos vulnerables a la automatización y más compatibles con nuestra identidad cultural y económica.

Aquí es donde la industria turística y de servicios emerge como un activo invaluable para nosotros. Actualmente, México ocupa la posición número 7 a nivel global en atracción turística, recibiendo más de 45 millones de visitantes internacionales en 2023, con ingresos superiores a los 31 mil millones de dólares, según datos de la Secretaría de Turismo ( Me dio gusto que se reconstruyo esta secretaria en esta nueva administración, señal de esta consiente de la importancia de este sector, hacia un mejor país de oportunidades y bienestar ) .

La fortaleza de esta industria reside en aspectos difíciles de sustituir por la tecnología: la experiencia personal, el contacto humano, nuestra calidez como mexicanos y la riqueza cultural única que poseemos. Desde nuestras playas hasta ciudades coloniales, ecoturismo, la Sierra Tarahumara, sitios arqueológicos, pueblos mágicos, el Tren Maya, las Barrancas del Cobre, el pueblo de Tequila, avistamiento de fauna silvestre como ballenas, volcanes y mariposas monarca, tenemos una creciente red de infraestructura turística que nos puede poner en el liderato mundial, México cuenta con elementos únicos capaces de resistir y aprovechar la tecnificación económica global siendo el paraíso para Estados Unidos, Europa y Asia y dar a conocer un país inigualable.

Paradójicamente, aunque el sector turístico y de servicios es menos vulnerable a la automatización directa, podemos beneficiarnos enormemente del poder transformador de la Inteligencia Artificial. La AI puede convertirse en nuestro superpoder estratégico, amplificando la calidad y eficiencia de los servicios turísticos. Por ejemplo, asistentes digitales impulsados por IA podrían proporcionar orientación personalizada a turistas en tiempo real, optimizando su experiencia en aspectos como hospedaje, gastronomía, excursiones y actividades culturales y habilitando a nuestros peque;os empresario con super herramientas para mejores su calidad de vida y lleven bienestar a sus familar con el superpoder de la AI, con tan solo hablarle a un teléfono, todo el mundo puede tener la mejor tecnología al momento. 

Además, la AI podría apoyar directamente a los emprendedores y negocios locales en la planificación y ejecución de servicios turísticos, desde restaurantes hasta operadores turísticos, impulsando la creación y crecimiento de nuevas empresas orientadas a visitantes nacionales e internacionales. También la incorporación de traductores en tiempo real impulsados por AI para lenguas indígenas permitiría a estos grupos culturales únicos puedan beneficiarse aún más de nuestra creciente industria turística, facilitando un intercambio cultural más auténtico e inclusivo.

Sectores específicos como el turismo gastronómico, las excursiones culturales y las experiencias ecoturísticas podrían ofrecer servicios excepcionales al integrar soluciones tecnológicas avanzadas. Combinando nuestra hospitalidad natural como mexicanos con el poder innovador de la AI, podríamos posicionar a México como líder global en calidad y experiencia de servicio.

Asimismo, sectores emergentes como el turismo de salud y el enfocado en adultos mayores ofrecen un enorme potencial. México cuenta con infraestructura médica avanzada que genera ingresos anuales significativos y podría alcanzar aún más debido al envejecimiento global de la población, pudiendo venir a México a ser tratados con la mejor tecnología media al momento.

México también es un paraíso atractivo para jubilados estadounidenses, canadienses, europeos y recientemente también para turistas asiáticos, quienes valoran profundamente nuestra cultura latina y el trato cálido que reciben en nuestro país, potenciando aún más nuestro atractivo a nivel mundial.

Esta coyuntura nos presenta una oportunidad histórica comparable al Tratado de Libre Comercio en los años 90, pero ahora centrada en los servicios y en el bienestar humano en medio de una disrupción tecnológica acelerada y este nuevo orden mundial, impulsado por Estados Unidos, dos factores que cambiaran el mundo como lo conocemos.. Este momento es crucial para que nuestro gobierno, empresas y academia nos pongamos de acuerdo en que enfocarnos y así aprovechemos al máximo las oportunidades que ofrece la AI, permitiéndonos no solo resistir, sino destacar en este nuevo orden económico mundial. Hoy tenemos en nuestras manos el poder tecnológico para mejorar la calidad de vida de millones. Con solo un teléfono y asistentes digitales impulsados por AI, cada mexicano puede convertirse en embajador de nuestro país, ofreciendo al mundo una experiencia inigualable y demostrando al planeta entero que México está listo para liderar con calidez, innovación y esperanza hacia el futuro.

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English Version

The current international context clearly indicates significant changes in the global economy. The United States is aiming to recreate the economic prosperity experienced in the 1950s and 60s by reindustrializing and relocating production chains. However, this strategy faces major challenges due to the rise of automation and Artificial Intelligence (AI), technologies capable of replacing traditional manufacturing jobs.

According to a report by the World Economic Forum (2023), approximately 85 million jobs could be displaced by automation and AI within the next five years, particularly in manufacturing and industrial sectors. Meanwhile, China has chosen a strategy based on high value-added activities, developing technology and innovation to lead in this new global economic order.

In this scenario, we Mexicans face both challenges and opportunities. For decades, our country has greatly benefited from trade with the United States, reaching approximately $864 billion in trade in 2023, according to data from the U.S. Department of Commerce. But with the massive automation of manufacturing and potential loss of traditional jobs, we urgently need to focus on industries that are less vulnerable to automation and better suited to our cultural and economic identity.

This is where tourism and the service industry become extremely valuable for us. Currently, Mexico ranks 7th globally in tourist attraction, receiving over 45 million international visitors in 2023, generating revenues of more than $31 billion, according to Mexico’s Ministry of Tourism. I am particularly pleased that this ministry has been re-established by the current administration, recognizing its importance for our future.

The strength of this industry lies in elements that technology cannot easily replace: personal experiences, human interaction, our warmth as Mexicans, and our unique cultural richness. From beautiful beaches and colonial towns to ecotourism, the Sierra Tarahumara, archaeological sites, magical towns, the Mayan Train, Copper Canyon, the town of Tequila, and wildlife sightings like whales and monarch butterflies, Mexico offers unique experiences that can thrive in a world of technological advancement.

Interestingly, even though the tourism and service sectors are less vulnerable to direct automation, they can greatly benefit from AI. Artificial Intelligence could become our strategic superpower, significantly improving the quality and efficiency of tourism services. For example, digital assistants powered by AI could provide personalized guidance to tourists in real-time, enhancing their experience in accommodations, food, tours, and cultural activities.

Additionally, AI can directly support local entrepreneurs and businesses in planning and delivering tourism services, from restaurants to tour operators, promoting the creation and growth of businesses targeting both domestic and international visitors. Real-time AI-powered translators for indigenous languages would also enable these unique cultural groups to benefit more from our growing tourism industry, promoting a more authentic and inclusive cultural exchange.

Specific sectors like culinary tourism, cultural excursions, and eco-tourism experiences could offer exceptional services by integrating advanced technological solutions. Combining our natural hospitality as Mexicans with the innovative power of AI, we can position Mexico as a global leader in quality tourism experiences.

Emerging sectors such as health tourism and services for senior adults also present enormous potential. Mexico has world-class medical infrastructure, attracting significant annual revenue that could grow further due to global aging trends.

Moreover, Mexico is an attractive paradise for retirees from the United States, Canada, Europe, and recently Asian tourists, who deeply appreciate our Latin culture and warm hospitality, further enhancing our global economic appeal.

This scenario offers us a historic opportunity comparable to the North American Free Trade Agreement (NAFTA) of the 1990s but now focused on services and human well-being amidst rapid technological disruption and a new global order led by the United States—factors that will profoundly reshape the world as we know it. Now is the crucial moment for our government, businesses, and academia to unite and strategically leverage AI, enabling us not just to withstand but to excel in this new global economic order. Today, we have the technological power to improve millions of lives. With just a smartphone and AI-driven digital assistants, every Mexican can become an ambassador for our country, providing unparalleled experiences to the world and showing the entire planet that Mexico is ready to lead with warmth, innovation, and hope into the future.