……………Este artículo lo escribo para no perder de vista la realidad de nuestro México y no desviar la atención, de quienes estamos erigiendo el rumbo que queremos construir por medios de la inclusión tecnológica y financiera de este gran país. 

En México existen más de 5.4 millones de empresas, pero tratarlas como si fueran homogéneas sería un error. Según el Censo Económico 2024:

Esta diferencia no es solo estadística: determina el acceso a herramientas como computadoras, internet o tecnologías emergentes como inteligencia artificial (IA), robótica o big data. Y, sobre todo, define la capacidad para competir en un mercado que avanza hacia la digitalización total.

La puerta de entrada: computadoras, internet y celulares

Antes de hablar de IA, impresión 3D o robótica, hay que mirar lo básico:

El teléfono celular se ha convertido en la herramienta más presente dentro de las microempresas: 34 por ciento lo utiliza como canal principal, muy por encima del correo electrónico (12 por ciento) o de una página web (4 por ciento). Sin embargo, cuando observamos la delgada frontera entre el microempresario y la microempresa, las operaciones personales y las del negocio suelen mezclarse. Muchos usan el mismo dispositivo para gestionar ventas, la cuenta bancaria personal para pagar a proveedores e incluso la tarjeta de crédito como una forma de autofinanciamiento. Esta realidad nos obliga a replantear la manera en que diseñamos soluciones y acompañamos a este sector, entendiendo que más que estructuras formales, lo que existe es un ecosistema híbrido donde la vida personal y la actividad económica conviven todos los días.

Tecnologías emergentes: un mapa desigual

El Censo 2024 muestra que la adopción de tecnologías avanzadas sigue siendo baja, pero crece en sectores y regiones específicas.

Brechas que persisten

  1. Tamaño: Las grandes empresas adoptan tecnologías digitales varias veces más que las micro.
  2. Región: Norte y Bajío lideran; sur y sureste rezagados.
  3. Sector: Servicios financieros, construcción e información son más intensivos en digital; agricultura, comercio minorista y alojamiento están atrás.

La oportunidad del leapfrogging con IA

En tecnología, leapfrogging significa saltar etapas intermedias y llegar directamente a un nivel avanzado gracias a la adopción estratégica de innovaciones.
En México, la IA puede ser el motor para que las microempresas:

Ejemplo: una microempresa sin página web podría usar IA para vender en marketplaces, gestionar redes sociales, responder a clientes y optimizar precios sin necesidad de un departamento de TI. Con tan solo un celular y conversar tiene acceso a tecnologías millonarias, solo necesitan conocerlas, perder el miedo y ver como otros como ellos ya están usando estas tecnologías en sus negocios.

Casos que ya marcan el camino

Estos ejemplos muestran que, incluso en entornos con rezago general, la adopción estratégica es posible y rentable pero no llega a las empresas pequeñas y eso agranda la brecha de bienestar en estas zonas.

De la brecha a la ventaja

Si México impulsa un plan nacional de IA para microempresas, se puede lograr:

La clave está en combinar:

  1. Infraestructura básica (internet, dispositivos Móviles a precios accessible ).
  2. Capacitación digital para emprendedores y Pequeños dueños de empresas.
  3. Acceso a herramientas de IA accesibles y adaptadas a la realidad de las microempresas.

La transformación digital no puede medirse solo por el promedio nacional: las microempresas representan 95% del tejido productivo y requieren estrategias específicas que bajemos a su realidad. La IA es la oportunidad para que, sin seguir el camino lento de las grandes empresas, den un salto directo hacia la competitividad global desde su trinchera.

En un mundo donde la velocidad define la supervivencia, México tiene la posibilidad de convertir su mayor rezago, en su mayor ventaja.